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lunes, 9 de mayo de 2011

Una lección

Quiero compartir con ustedes una anécdota que me sirvió de lección.
Me gustaría que entiendan y que no les suceda lo mismo que a mi.
Y sobretodo, que me comprendan.


Y es, para variar un poco, sobre como conocí a Marilyn Manson (o Mary, como yo le digo "de cariño"). La banda y el tipo. Como me llego a gustar después de negarlo por mucho tiempo.

Y conste que ese sí que da miedo. Antes, cuando yo no lo conocía, una compañera empezó a burlarse de mí diciendo que me gustaba Marilyn Manson. Yo no tenía idea de quién era ese tipo, pero ella seguía con su “te gusta, te gusta”. Entonces, claro, lo busqué en internet, y la primera foto que apareció fue una parecida a esta:

Han de admitir que no es lo que se dice una visión enternecedora. Me quedé con la boca abierta:




¡¿WATH IS THAT?!









Eso fue lo primero que se me vino a la mente. Y ahora, imaginen mi estupor cuando vi esta:




Ahí fue cuando pensé “Es otro pervertido que se cree rockero”. Y sin darle más vueltas al asunto, saqué la pagina y me fui directo a Facebook a decirle a mi compañera que NO ME GUSTABA MARILYN MANSON. Aun me siento culpable de no haber escuchado alguna de sus canciones, siquiera para saber cómo eran las canciones de “ese” pervertido. Mi compañera siguió con eso durante unos días, luego se olvido del asunto, y yo también.

Después de mucho tiempo, leí en el libro Vampire Kisses 1, que a la protagonista Raven le gustaba esa banda, incluido el tipo. Sentí curiosidad de nuevo. Esta vez sí descargue algunas de sus canciones, ¿y saben qué?...
¡LO AME!
Por supuesto que allí aprendí realmente lo que yo misma había estado regañando a otros.

“Nunca juzgues a alguien solo por su apariencia”





Aunque sea un pervertido.

miércoles, 13 de abril de 2011

¡Ups!

¡Oh rayos! -Se lamentó la pequeña Nina.


Miró el cadaver con el ceño fruncido por un largo tiempo. Con tanta hambre, había olvidado tener cuidado, y se había manchado enteramente de sangre. Su bañera se veía tal como se vería el lugar donde hubieran asesinado a alguien. Lo que exactamente había pasado.


Nina estaba nerviosa, sus padres le habían dicho miles de veces que tuviera cuidado con la sangre, que siempre se filtraba del cadaver de una forma u otra. Encendió la ducha, apenas una pequeña parte de la sangre cayó por el desagüe. Apretó con fuerza la manguera de baño, y otra pequeña parte se escurrió por el hueco. Frustrada, se levantó. Tardaría años en limpiar todo.


Primero, pensó, debería sacar el cadaver de la bañera, envolverlo y botarlo por ahí. Sin esfuerzo alguno hizo todo el trabajo, evitando mancharse más de lo que ya estaba. Aunque era inútil.


En cuanto se hubo deshecho de él, se quedó mirando fijamente la bañera. Parecía que la condesa Báthory se había bañado allí, en uno de sus famosos rituales de sangre, muy aclamado entre los vampiros. Nina se quedó pensativa, algún día haría eso.


Se agachó, y trató de limpiar la sangre con sus manos. Pero no pudo contenerse, y acabó lamiéndose los dedos. Ahhh... cómo le encantaba la sangre.


De pronto, un ruido lejano interrumpió su tarea nocturna. Era un auto, un auto entrando en el garaje. Sus padres habían llegado. Asustada, se incorporó rápidamente. La puerta del baño se abrió despacio. Dos sombras oscuras se asomaron.


-¿Nina? ¿Qué est... -Sus padres miraron a su alrededor, aturdidos. Luego posaron nuevamente su mirada en ella. La miraban de forma reprobatoria. Nina solo atinó a decir una cosa:


-¡Ups!